LA PAZ.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, y varias autoridades de su gobierno expresaron ayer su optimismo sobre la eventual despenalización del acullicu o masticado de hojas de coca, una decisión que tomará esta semana la Convención de Naciones Unidas sobre Estupefacientes.

En un acto con productores de coca de La Paz, Morales pidió que se prepare una reunión para informar "los detalles de la victoria" que lograría el país cuando la Convención, que se reunirá en Viena entre el martes y el jueves, apruebe "la reserva" sobre la coca.

"Vayan organizando una gran concentración para informar en detalle cómo hemos ganado la batalla internacional para legalizar el pijcheo (acullico) de hoja de coca", señaló el mandatario en la televisión oficial boliviana. Bolivia, que está desde julio de 2012 fuera de esa Convención de la ONU, busca su readmisión pero con una "reserva": despenalizar el masticado de coca. Para ello se requiere el apoyo de los 184 países miembros.

El masticado de coca tiene veto de la Convención debido a que el arbusto contiene alcaloides que sirven como base para elaborar la cocaína. "Somos optimistas; la mayoritaria de los representantes de Estados saben de las características de la cultura milenaria que en Bolivia está asociada a los distintos usos de la coca", señaló el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

El viceministro de la Coca, Dionicio Núnez, anticipó que si Bolivia no logra volver a la Convención con la "reserva" harán una campaña mundial para promover la idea de que "la coca en estado natural no es droga". (DPA)